La guerra entre Jhay Cortez y Bryant Myers

¿Quieres entender cuales han sido las diferencias entre estos reggaetoneros? bueno, aquí vamos.

Para entenderlo, iniciamos cuando Myers retó a los artistas que se dedican al trap para que crearan un tema que “se pegue más que Gan-ga”. Esto no le gustó mucho a Jhay Cortez, quien no se demoró nada en postear que Myers no escribe sus canciones, por lo que fue él quien posteriormente decidió lanzarle un reto. Por sorpresa estrenó el tema de 24 horas, en el que hace referencia a su colega (y no amigo) de profesión. Por supuesto, no son bonitas las frases que le lanza. A través de este sencillo, Jhay le retó a lanzar una canción escrita por él mismo, y para ello le dio las horas que tiene un día.

Bryant no cumplió con el tiempo estipulado, por lo que la contraparte decidió publicar una imagen de su versión en dibujo junto a las palabras: “Son las 12:30 bby. Se te acabó el tiempo Knockout Técnico. KO”. Pero Myers no se iba a quedar con la espina. Confesó a sus seguidores que ya había entendido cuál era el plan de Cortez, quien considera que está “enfadado” por no haber contado con él para el remix de Gan-ga, sino con Anuel AA.

Aunque Myers aceptó el reto, decidió tomarse el tiempo que él viese necesario. Finalmente, publicó “El que no escribe” (RIP Jhay Cosito), una canción en defensa de su música y su familia, y una bomba en contra de la música de Cortez, cuyo éxito lo justifica con su larga lista de colaboraciones. Pero lo cierto es que la publicación de este tema no fue como Bryant esperaba, pues se enfrentó a diversos problemas técnicos que lo retrasaron.

“Te voy a dar 24 horas más… pero pa que borre esa mierda”, twitteó Cortez. Luego de esto, respondió nuevamente con un lanzamiento: el de su tema Game Over. Para esta ocasión, las indirectas eran más claras y la guerra estaba más que declarada. Fueron muchos los mensajes que ambos compartieron sin pronunciarse en las redes sociales. Palabras en defensa propia que fueron completadas con los comentarios que sus seguidores cruzaban.

Una guerra entre traperos de la que no estamos seguros cuando acabe y que solo los implicados pueden enterrar.